Un sumiso es una persona que se somete a la autoridad de otra. Esto se puede manifestar de varias formas, como el sometimiento a una persona específica o a una autoridad institucional.

El sumiso se caracteriza por aceptar la autoridad de la otra persona, haciendo su voluntad. Esto puede ser en la forma de obediencia, servicio o adoración.

Cómo funciona la sumisión

La sumisión es una relación donde una persona (el sumiso) entrega el control a otra persona (el dominante). El sumiso se somete voluntariamente al control del dominante y se compromete a seguir sus reglas y cumplir con sus deseos. El sumiso también puede recibir recompensas y castigos del dominante, dependiendo de su comportamiento.

Esto puede ser en la forma de juegos de roles, actos de servicio, juegos de consenso y cualquier otra forma de interacción que se establezca entre el sumiso y el dominante.

Tipos de sumisión

Existen muchos tipos de sumisión, cada uno con sus propias características y reglas. Algunos de los más comunes son:

– Sumisión tradicional: Esta es la forma más común de sumisión. El sumiso se somete completamente al control del dominante y acepta sus deseos. El sumiso puede recibir castigos y recompensas por su comportamiento.
– Sumisión consensuada: Esta es una forma de sumisión donde el sumiso y el dominante acuerdan los límites de su relación. Esto significa que ambas partes acuerdan los límites de lo que está permitido y no permitido.
– Sumisión limitada: Esta es una forma de sumisión donde el sumiso se somete a ciertas áreas de la relación, como la obediencia, pero tiene libertad para tomar sus propias decisiones en otras áreas.

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Beneficios de la sumisión

Hay muchos beneficios para aquellos que practican la sumisión. Estos incluyen:

– Una mayor conexión emocional entre el sumiso y el dominante.
– Mayor confianza y seguridad en la relación.
– Mayor satisfacción sexual para ambos.
– Una mayor sensación de libertad para el sumiso.

Riesgos de la sumisión


Aunque la sumisión puede ser una experiencia gratificante, hay algunos riesgos asociados con ella. Estos incluyen:

  • Riesgo de abuso físico y emocional.
  • Riesgo de enfermedades de transmisión sexual.
  • Riesgo de lesiones físicas.
  • Riesgo de abuso de sustancias.

Consejos para principiantes


Si estás interesado en la sumisión, hay algunos consejos que deberías seguir:

– Aprende sobre la sumisión: Asegúrate de investigar sobre la sumisión y entender los conceptos básicos antes de comenzar.
– Establece límites: Establece límites claros y acuerda un código de conducta antes de comenzar.
– Habla sobre tus deseos: Asegúrate de comunicar tus deseos y límites a tu pareja antes de comenzar.
– Usa palabras de seguridad: Establece una palabra de seguridad para que puedas detener el juego si te sientes incómodo.

Preguntas frecuentes sobre la sumisión


¿Es la sumisión solo para hombres?

No, la sumisión es para todas las personas, independientemente de su género.

¿Es seguro practicar la sumisión?

Sí, siempre y cuando sigan los consejos anteriores y establezcan límites claros y seguros.

¿Qué se necesita para ser un sumiso?

Ser un sumiso requiere de mucha confianza, comunicación, y respeto por tu pareja. También es importante establecer límites claros y seguros antes de comenzar.

¿Para qué se utiliza la palabra seguridad? 

Una palabra de seguridad es una palabra que se usa para detener el juego si una persona se siente incómoda o en peligro. Esta palabra debe ser acordada antes de comenzar el juego y respetada por ambas partes.

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